Capitulo 04: Un picnic caótico
Para el verano de 1974, Baudilio aún se encontraba en San Antonio trabajando en el muelle y la ita acá en Santiago comenzó a tener los síntomas para dar a luz a su tercer hijo. Una vecina, la señora María (a quien nunca conocí) la ayudó y la llevó al hospital. Después de estos acontecimientos Baudilio llegó a Santiago para acompañar a la ita y estar con su hijo, luego de un tiempo encontró nuevamente trabajo, pero en Arica. Así que Baudilio nuevamente tuvo que partir y la ita nuevamente se dedicó a cuidar de sus hijos. Con la llegada de este tercer hijo ya las dos piezas chicas que arrendaban se hicieron demasiado pequeñas y precarias. Entra en esta historia mi tío Lucho (titulo meramente honorifico, ya que poco y nada logro recordarme de él) hermano de la ita quien tenía una casa y se la arrendó por esos años por una suma bastante conveniente a cambio de un favor. -Lo único que quiero pedirte es un favor. Acabo de enterarme que la niña… no es hija mía. -¿Qué? ¿Estás seguro...